El que corre muy aprisa no ...

El que corre muy aprisa no correrá mucho.

El que corre muy aprisa no correrá mucho.

Análisis y Reflexiones

🧠 Interpretación Profunda

Este proverbio advierte sobre los peligros de la precipitación y la falta de planificación. Sugiere que quien actúa con excesiva prisa, sin reflexión ni método, agotará sus energías o recursos prematuramente, lo que le impedirá alcanzar sus objetivos a largo plazo. Enfatiza la importancia de la constancia, la paciencia y un ritmo sostenible para lograr el éxito duradero.

💡 Aplicación Práctica

  • En el ámbito laboral o académico: Un estudiante que intenta estudiar todo el contenido de un semestre en una sola noche antes del examen, en lugar de distribuir el estudio a lo largo del tiempo, probablemente se agotará mentalmente y no retendrá la información de manera efectiva.
  • En la gestión de proyectos: Un equipo que inicia un proyecto sin una planificación adecuada, corriendo para completar tareas de inmediato, es probable que cometa errores, necesite rehacer trabajo y pierda el impulso, resultando en un retraso mayor que si hubiera comenzado con un ritmo constante y organizado.

📜 Contexto Cultural

Este proverbio es una variante del conocido dicho "Vísteme despacio, que tengo prisa", atribuido popularmente al rey francés Luis XI, y que refleja una sabiduría común en muchas culturas. Su esencia se encuentra en fábulas como "La liebre y la tortuga" de Esopo, donde la constancia triunfa sobre la velocidad imprudente. La forma específica "El que corre muy aprisa no correrá mucho" es una expresión popular en español que transmite esta idea universal.

🔄 Variaciones

"Vísteme despacio, que tengo prisa." "Más vale paso que dure, que trote que canse."