Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Indio muerto no tira flecha.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
A la madrastra, el nombre le basta.
Llenarle la cuenca a alguien.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Haz lo que haces.
Casa convidada, pobre y denostada.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
El mejor premio es merecerlo.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Quien busca, halla.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
A roma va, dinero llevará.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Más vale sudar que estornudar.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Cada criatura obra según su natura.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
La familia pequeña, vive mejor.