El vino es la ganzúa de la verdad.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Con la cuchara que escojas, con aquella comerás.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
El que tiene es el que pierde.
Hacer mangas y capirotes.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Juez airado, injusto el fallo.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Menos idea que Geral pasando música.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Caminito comenzado, es medio andado.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
De tal árbol tal astilla.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Enero, claro y heladero.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Cada cosa tiene su precio.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Lo pasado, pisado.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Confesión hecha, penitencia espera.