Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Bueno de asar, duro de pelar.
O faja o caja.
Faena acabada, faena pagada.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Encima de la cabaña todo daña.
Fue a por agua y salió escalado.
A buen bocado, buen grito.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
La Cruz, la viña reluz.
Del mal vino, buena borrachera.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
La mejor leña está donde no entra el carro.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Buena ventura solo con otra dura.
Buen moro, o mierda u oro.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Hacer ruido, para sacar partido.
Gallo cantor, acaba en el asador.
A pan duro, diente agudo.
Una palabra deja caer una casa.
Amor de amos, agua en cestos.
El que está a las duras, está a las maduras.
Puso pies en polvorosa.
Pajaro que comió, voló.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Dios lo da y el diablo lo guisará.