A fuerza de varón, espada de gorrión.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Mala yerba, mucho crece.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Tentar la huevera a las gallinas
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Depende de cómo caigan las cartas
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Leche y vino, veneno fino.
Feria de loco es el mundo todo.
Ave que vuela, a la cazuela.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Un pie calzado y otro descalzo
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Detrás de la soga va el caldero.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
El arenque cuelga de sus propias agallas
En casa del herrero, asador de madero.
Gato escaldo del agua fría huye.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Encontrar al perro en la olla
Difama, que algo queda.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Va como honda que lleva el diablo.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Las armas las cargan el diablo.
Quien quita lo que da, al infierno va.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Hierba segada, buen sol espera.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Carne a carne, amor se hace.
Ese huevito quiere sal
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.