Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
De boca para fuera.
Una sola vez no es costumbre.
Sé osado y serás afortunado.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Fiado has, tu pagarás.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Hacerle a uno la pascua.
Virgo viejo, puta segura.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Madruga y verás; busca y hallarás.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Obra a destajo, no vale un ajo.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
No eches toda la carne al asador.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Nadie se muere dos veces.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
La más cauta es tenida por más casta.
Quien es feliz habla poco
El que la hace riendo, la paga llorando.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
El que no tiene hijos, los educa bien.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
A confesión de parte relevo de prueba.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.