Una mentira, madre es de cien hijas.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
La vida es un soplo.
Quien te adula, te traiciona.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Cólera de amantes resurgir del amor
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Ajo cebollino, para con vino.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Poco dinero, poco sermón.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Amores reñidos, los más queridos.
Una palabra deja caer una casa.
Buey harto no es comedor.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
De esa manera, mi abuela.
No dar pie con bola.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.