La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Tripa vacía, suena pronto.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Hacer un hueco para tapar otro.
Obras vea yo; palabras, no.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Loro viejo no aprende a hablar.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Date a deseo y olerás a poleo.
Al buen sordo, pedo gordo.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Querer es poder.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Llevar agua al mar.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Hacer la del humo.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Comer de su propio cocinado.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.