El abad canta donde yanta.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Haciendo se aprende a hacer.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Andarse por las ramas.
Sacar las castañas del fuego.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Quien pregunta, no yerra.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Mal suena el Don sin el din.
En la duda, ten la lengua muda.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Dame para elegir y me darás para sufrir.
De casa del abad, comer y llevar.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
De sabios es cambiar de parecer.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Ayunar, o comer truchas.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
El que da, recibe.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El que debe y paga, descansa.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Deja que el buey mee que descansa.
Ese baila al son que le toquen.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Los golpes hacen silencio.
Pedir las perlas de la virgen.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.