Donde manda el amo se ata la burra.
Casa labrada y viña heredada.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Canas y armas vencen las batallas.
De tus herederos, sé tu el primero.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
El primer deber del amor es escuchar.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
De tal árbol tal astilla.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Si ofendes serás ofendido
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Las piedras rodando se encuentran.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
El que poco pide, poco merece.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
El abad canta donde yanta.
Hoy no se fía, mañana sí.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Burgáles, mala res.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Año de brevas, nunca lo veas.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.