La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
El hábito no hace al monje.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
El hábito es una camisa de hierro.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.