Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Mujer Besada mujer ganada.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Ruin es quien por ruin se tiene.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
No hay cosa que no tenga su contra.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
El ladrón juzga por su condición.
Quien no tiene, perder no puede.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Es tiempo de vacas flacas
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Cada uno se apaña según tiene maña.
El dinero corrompe al hombre.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
El que poco tiene a poco aspira.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Boda y mortaja, del cielo baja.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Dame gordura, darte he hermosura.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
El que pestañea pierde.
Fuiste doncella y viniste parida.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.