Las paredes tienen oidos.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
pajero como tenedor de oveja.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Para saber, has de leer.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Cada pez en su agua.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Por el interés te quiero Andrés.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Abre la boca que te va la sopa.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
El que jura miente.
No juzgues el barco desde tierra
No dar ni recibir, sin escribir.
Aquel que guarda siempre tiene.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
De mercader a ladrón, un escalón.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Del uso viene el abuso.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.