A roma va, dinero llevará.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Fiar, en Dios y en otro no.
Puerta de villa, puerta de vida.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Juego y bebida, casa perdida.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Dios castiga sin dar voces.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Amigo viejo y casa nueva
Cada día tiene su refrán y su afán.
Todos los caminos conducen a roma.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
la ropa son alas.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Tal padre, tal hijo.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
A secreto agravio, secreta venganza.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
La rueda de la fortuna nunca es una.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.