Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Donde bien me va, allí mi patria está.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Idos y muertos es lo mesmo.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Mal camino no va a buen lugar.
Amigo lejos, amigo muerto.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
El pasajero se conoce por la maleta.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Amor viejo, pena pero no muere.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
La muerte es imprevisible.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
No busques la suerte y te saldrá al paso.