Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
A enemigo que huye, puente de plata.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Araña muerta, visita cierta.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Del viejo el consejo.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
A cada santo le llega su día.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Va como honda que lleva el diablo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Dar gusto da gusto.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Del mirar nace el desear.
Bien urde quien bien trama.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Del joven voy, del viejo vengo.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
A quien dan, no escoge.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
El buey pace donde yace.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
El río pasado, el santo olvidado.
Jugar la vida al tablero.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
El que necesita, te visita.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Boca de verdades, cien enemistades.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.