Dios castiga sin dar voces.
Más dañado que agua de florero.
Del agua mansa se asombra el perro.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Dar con la puerta en la cara.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
A dos palabras tres porradas.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Para los Santos, nieves en los cantos.
De los hijos, el que muere, el más querido.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Cuando el río suena es porque piedras trae
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Moza dominguera no quiere lunes.
A Dios, nada se le oculta.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Puerta de villa, puerta de vida.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Ítem de lista viñeteada
Es mucho arroz para este pollo.
El que paga mal, paga dos veces.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
El buen traje encubre el mal linaje.
Al que obra bien, bien le va.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.