El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Una gran ciudad es un gran desierto.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Foso y vallado, buen cercado.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.