Hablar poquito, y mear clarito.
En Junio hoz en puño.
Año de hongos, año de nieve.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Al erizo, Dios le hizo.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Tres españoles, cuatro opiniones.
La mentira es animal de quinta vida.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
A camino largo, paso corto.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Cada santo tiene su candela.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Nadie apalea a un perro muerto.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Si los cocodrilos comen sus propios huevos qué harían con la carne de una rana.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Buena razón quita cuestión.
Todos la querían y entre todos la mataron.
Jugar la vida al tablero.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Nada tiene al que nada le basta.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.