Remendar y dar a putas.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Ama profunda y apasionadamente.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
A Dios, lo mejor.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
La envidia es carcoma de los huesos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El amor es el premio del amor
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
No hay miel sin hiel.
No hay alegría sin aburrimiento
De mala vid, mal sarmiento.
Siempre ayuda la verdad.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Para muestra basta un botón.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La mano perezosa, pobre es.
Hacer pinitos.
A buen santo te encomiendas.
Febrerillo, mes loquillo.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
La música calma a las fieras.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas