A la mujer y a la mula, vara dura.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
La variedad place a la voluntad.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Quien no sabe, no vale nada.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Mata, que Dios perdona.
Donde se pace, que no donde se nace.
A rocín viejo, cabezada nueva.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Quien vale mucho hace mucho.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Casa de muchos, casa de sucios.
Casarse bajo el palo de la escoba
La barriga llena da poca pena.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
A la gente alegre el cielo la ayuda
Buen corazón quebranta mala ventura.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Una palabra al oído se oye de lejos.
La intención hace la acción
El mirón, ¡chitón!.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
La mentira busca el rincón.
El que nada tiene, nada vale.
Del trabajo nace el descansar.