Bien juega quien mira.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Chiquita, pero matona.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
De la panza sale la danza.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Esquílalas pero no las desuelles
Gusto secreto, no es gusto entero.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Burla pesada, en veras acaba.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
En gran casa, gran gasto se amasa.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Vida bien concertada, vida holgada.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Manos blancas no ofenden.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
De casta le viene al galgo.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Lo que sea que suene.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
La buena cena, temprano suena.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Boda de hongos, llámala bodorrio.