Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Creer a pie juntillas.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Con putas y bretones pocas razones.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Puta en ventana, mala mañana.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Buen podador, buen viñador.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
La mejor bellota es para el peor marrano.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
La muerte hace reflexionar.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
El buen vino para el catador fino.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
La madurez solo se vive una vez.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Amor, con amor se cura.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Septiembre benigno, octubre florido.
Hay que sufrir para merecer.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
A bestia loca, recuero modorro.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud