Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
De petaca ajena, la mano se llena.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Culebra no se agarra con lazo.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Mano sobre mano, como mujer de escribano.