Más envejecen las penas que las canas.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Otoño entrante, barriga tirante.
Cada cosa nace para su semejante.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
El gozo en el pozo.
Carne puta no envejece.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Nadie se ha pelado por pedir.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Juego y paseo, solo para recreo.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Confesión hecha, penitencia espera.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Por el interés te quiero Andrés.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Bueno de asar, duro de pelar.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Querer y no querer, no está en un ser.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
La soledad no trae felicidad.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Gusta más la preparación que la función.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Dar una de cal y otra de arena.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.