Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
El último mono es el que se ahoga.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Comida hecha, amistad deshecha.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Cazador y cazado confían en Dios.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
O faja o caja.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Boticario sin botica, nada significa.
Dos capitanes hunden el barco.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Cojo con miedo, corre ligero.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
El borriquito delante, para que no se espante.
Pan con pan comida de tontos.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Bien ora quien bien obra.
Madre es la que cría, no la que pare.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
A dos puyas no hay toro bravo.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Viejos los cerros y reverdecen
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
El que come tierra, carga su terrón.
Pon y te llamaran gallina.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Maestro, El se puede comer la regla.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.