El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
¿Qué es la agricultura?. Agua y basura.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
El ojo del amo hace más que sus manos.
A liebre ida, palos al cubil.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Más vale loco que necio.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Puso pies en polvorosa.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
A caracoles picantes, vino abundante.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Moza dominguera no quiere lunes.
A la cabeza, el comer endereza.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Ir uno de infantería.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
El que vende un caballo es porque patea.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Quien hace, aplace.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Hasta lo que no come le hace daño.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
A batallas de amor, campo de plumas.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Manda, manda, Pedro y anda.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.