Sigue los impulsos de tu corazón
Ingratos hacen recatados.
Llevar agua al mar.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Quien guarda valores, padece temores.
Quien le quita un pelo a un gato, no le hace ningún maltrato.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Cochino matado, invierno solucionado.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Vino y amores, de viejo los mejores.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
En San Antón, calabazas al sol.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Tiene la cola entre las patas
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Idos y muertos, olvidados presto.
Parece hormiga y es avispa.
El gran pez solo se cría en gran mar.
Burro empinado, por hombres es contado.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Agua en Marzo, hierbazo.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Oveja que mucho bala, poco mama.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Agrada, quien manda.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.