Le di la mano y me mordió los dedos.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
La lima, lima a la lima.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Tanto ganado, tanto gastado.
Se quedó a vestir santos.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Le quedo como anillo al dedo.