Anda a chinga a otro lado mejor..
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
A quien presta nada le resta.
Cuanto más viejo más pellejo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Hacerle a uno la pascua.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Pan no mío, me quita el hastío.
Abriles y condes, los más traidores.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Río cruzado, santo olvidado.
A caballo grande, grandes espuelas.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
A tal casa, tal aldaba.
En casa del herrero, asador de madero.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
A confesión de parte relevo de prueba.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El que calla, otorga.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.