Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Chico pueblo, grande infierno.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Un pie calzado y otro descalzo
No pica la abeja a quien en paz la deja.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
El jorobado no ve su joroba
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Barbas mayores quitan menores.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Quien madruga ojeras tiene.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Al amigo y al caballo no apretallo.
A consejo malo, campana de palo.
Buena barba, de todos es honrada.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Abril llovedero, llena el granero.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
A caracoles picantes, vino abundante.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El burro adelante y la carga atrás.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Mucho ruido y pozas nueces.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
La vejez mal deseado es.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.