Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Lo pasado, pisado.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Al hombre de rejo, vino recio.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Arandino, borracho fino.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Hijo mimado, hijo malcriado.
A la hija muda, su madre la entiende.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Aguja que doble, para sastre pobre.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Ladran, pues cabalgo.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Se tragó el mate con bombilla y todo.