A viña vieja, amo nuevo.
La mujer rogada y la olla reposada.
Borracho que come miel, pobre de él!
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
El que trae , lleva.
Gente de montaña, gente de maña.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Más vale que sobre que no que falte.
El que tiene buba, ése la estruja.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Hijo de gato caza ratón.
Las indirectas del padre Cobos.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
El perro viejo no ladra sin razón.
El que se brinda se sobra.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
A amante que no es osado, dale de lado.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Los vicios no necesitan maestro.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
A cada cajón, su aldabón.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.