Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
A todo coche, le llega su sábado.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Aire de Levante, agua delante.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Por San Blas, el besugo atrás.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Contigo, pan y cebolla.
Más dura una taza vieja que una nueva.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Salud y fuerza en el canuto.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
A misa temprano nunca va el amo.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Lobos de la misma camada.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.