Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Cara de beato y uñas de gato.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Cuando tu ibas, yo venia.
Abril, deja las viñas dormir.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Yo que callo, piedras apaño.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
A casa vieja, portada nueva.
Todo amor tiene su gasto
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Dan el ala para comerse la pechuga.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Año de nieves, año de bienes.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
El que no mira, suspira.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
A gran arroyo, pasar postrero.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Bondad con hermosura, poco dura.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Pies, ¿para qué os quiero?.