Amor y vino, sin desatino.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Dulce y vino, borracho fino.
Desde chica, la ortiga pica.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Cada mochuelo, a su olivo.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Llámala puta, pero no la llames fea.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Tal para cual.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Navarro, ni de barro
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.