Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
La vida no es senda de rosas.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
De todas maneras, aguaderas.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
A Seguro se lo llevaron preso
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Toda flor quiere ser fruto.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
De día y con sol.
Las palabras no cuestan plata.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
A burra vieja, albarda nueva.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Escritura es buena memoria.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
A nadie le amarga un dulce.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
A cada santo le llega su día.
Barba hundida, hermosura cumplida.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Quien sabe, sabe.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Si te queda el saco.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.