Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio expresa que las emociones y sentimientos humanos, por intensos que sean, no son eternos ni permanentes. Refleja la naturaleza transitoria de los estados emocionales, ya sean positivos (como el amor o la alegría) o negativos (como el dolor o la ira), sugiriendo que el tiempo y las circunstancias inevitablemente los modifican o disipan.
💡 Aplicación Práctica
- En momentos de gran dolor emocional, como una pérdida o una decepción, recordar que el sufrimiento no es permanente puede ayudar a mantener la esperanza y la resiliencia.
- En relaciones interpersonales, comprender que los conflictos o las emociones intensas (como la ira) son pasajeras puede fomentar la paciencia y evitar decisiones impulsivas.
📜 Contexto Cultural
Aunque su origen exacto no está claramente documentado, la idea refleja una perspectiva estoica y humanista presente en diversas tradiciones filosóficas occidentales, especialmente en reflexiones sobre la impermanencia de la condición humana. Puede relacionarse con pensamientos de autores clásicos como Séneca.
🔄 Variaciones
"No hay mal que dure cien años."
"Todo pasa, todo llega, todo cambia."