Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Oye primero y habla postrero.
Qué bien canta María después de la comida.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
El que come y canta algún sentido le falta.
Madre dispuesta, hija vaga.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
La ocasión asirla por el guedejón.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Ávila, santos y cantos.
Loro viejo no da la pata.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Hebra larga, costurera corta.
Meter aguja y sacar reja.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Dame gordura, darte he hermosura.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Quien la haga que la pague.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
El corazón no sabe mentir
Pon y te llamaran gallina.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Al mal tiempo, buena cara.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Hoy por mí, mañana por ti.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.