Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Una deuda, veinte engendra.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Amor sin plata, no dura.
No hay miel sin hiel.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
No oigo, soy de palo.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
El pecado te acusa.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
El amor es ciego, pero ve a distancia
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Estoy en un callejón sin salida.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Donde hay amor, hay dolor.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Si la lengua erró, el corazón no.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Quien no tiene quiere más.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
La sugestión obra.