Nadie perdona que le hagan un favor.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Menos idea que Geral pasando música.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Sin pito y sin flauta.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A dos palabras tres porradas.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Dios castiga sin piedra ni palo.
El mandar no admite par.
Ave por ave, el carnero si volare.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Bebe y ata la bota.
La suerte es de los audaces.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Cántaro roto para tiesto vale.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Gran mal padece quien amores atiende.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Cada uno canta como le pagan.
El amor mueve montaña.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.