Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Para los Santos, nieves en los cantos.
Amor viejo, pena pero no muere.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Hoy por ti, mañana por mí
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
A chico santo, gran vigilia.
Al loco y al toro, dale corro.
No hay amor sin dolor.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
A llorar al cuartito.
Gente parada, malos pensamientos.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Quien da para recibir no da nada
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Quien hace, aplace.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El que con locura nace, con ella yace.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro