El cantar, alegra el trabajar.
A mucho amor, mucho perdón.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
No saber una jota.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Donde no hay regla se pone ella.
El que calla, otorga.
La palabra es playa, el silencio oro.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
De una espina, nace una rosa.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
La palabra emitida no puede recogerse.
Una golondrina no hace verano.
Baila Antón según le hacen el son.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Quien escucha, su mal oye.
El sordo no oye, pero bien que compone.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Justo peca en arca abierta.
Gallina que canta, de poner viene.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Deja la h de ayer para hoy.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Ponerse la tapa en la cabeza
Dios aprieta pero no ahoga.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Peso y medida, alma perdida.