Dar para recibir, no es dar sino pedir.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Solo como Adán en el día de la madre
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
La que da beso da d'eso.
A fullero viejo, flores nuevas.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Ahora sí se monto la gata en la batea
No hay rosa sin espinas.
Grandotas aunque me peguen.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Confesión hecha, penitencia espera.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Pan tierno, casa con empeño.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
La voz del asno no pasa del tejado.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.