La moza buena, en casa está y afuera suena.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Las penas de amor las quita el licor
La buena obra, ella misma se loa.
Enero mes torrendero.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Como suena a copla, tu me la soplas.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
En abril, va la vieja a veril.
Lo bailado nadie me lo quita.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Bien ora quien bien obra.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Moza reidora, o puta o habladora.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
A gallo viejo gallina joven.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Arandino, borracho fino.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Amor de lejos, felices los cuatro
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Asno de dos, válgale Dios.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Buen corazón quebranta mala ventura.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.