Hasta la muerte, todo es vida.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Inflama más la comida que las musas
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
La tierra será como sean los hombres.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Esto no termina hasta que se acaba.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Te conozco mascarita
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
El que tenga tienda, que la atienda.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Bondad con hermosura, poco dura.