Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
El agua va siempre al río.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.