Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
El amor no se mendiga, se merece.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Pan a hartura y vino a mesura.
Hablar en plata blanca.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Gente de montaña, gente de maña.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Una hora de contento, vale por ciento.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
El interés mata la amistad
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Buen corazón vence mala andanza.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Mear sin peer, rara vez.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Pedir las perlas de la virgen.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Quien más tiene, menos suelta.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Cada palito tiene su humito.
Hacerse la boca agua.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Quien te aconseja comparte tu deuda