Despacito por las piedras
A cada ollaza su coberteraza.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Jamás olvidó el que bien amó.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Esta vale en oro lo que pesa.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Nadie le da vela en este entierro.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Un juego de cartas se juega con dinero
Dificulto que el chancho chifle.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Un asno no aprecia compota de frutas.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
El hambre es la mejor salsa
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Un buen día vale por un mal mes
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
No hay peor tienda que la vacía.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Esto huele a cuerno quemado.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.