y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Los de Morón como son, son.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Bien te quiero y mal te hiero.
Hasta la muerte, todo es vida.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
O la bebes o la derramas.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
La pisada del amo, el mejor abono.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Haciendo se aprende a hacer.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
La muerte es imprevisible.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Carnero, comer de caballero.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Leche y vino, veneno fino.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Más vale puta moza que puta jubilada.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Remo corto, barca pequeña.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Para el gusto se hicieron los colores.
La moda no incomoda.
Las paredes tienen oidos.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Quien tiene arte va por todas partes.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Reino dividido, reino perdido.
Chancho limpio nunca engorda.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
En camino largo, corto el paso.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.